BASES DEL AUTOCUIDADO

Cuando hablamos de autocuidado tenemos claro que nos referimos a los cuidados físicos. Algunas personas también los cuidados emocionales, pero hay mucho más.

Los autocuidados son aquellas cosas o acciones que responden a una pregunta que solo nosotros podemos hacernos: ¿Qué necesito?

Todas aquellas cosas que necesitemos desde una alimentación saludable o acostarse pronto, hasta alejarse de personas que nos hacen daño o no aportan a nuestro crecimiento son autocuidado.

Hoy os hablo de las 5 bases principales del autocuidado.

Físicos

No es estar delgad@. Cuando hablamos de autocuidados físicos nos referimos a los cuidados hacia el cuerpo. A nutrir nuestro cuerpo, entender como funciona para facilitarle el trabajo, dormir las horas necesarias para dejar descansar nuestro cuerpo o no sobre explotarlo hasta la extenuación.

Mantener nuestro cuerpo saludable al fin y al cabo.

Como cada persona es distinta, no todos los cuerpos necesitan lo mismo para estar sanos. Algunos cuerpos necesitan más horas de sueño, otros un buen masaje en las piernas después de un duro día de trabajo.

Algunos profesionales que nos pueden ayudar son nutricionistas, que pueden orientarnos sobre aquellos alimentos que nos aportaran más energía si es lo que necesitamos o como mantener una buena dieta vegana; un fisio nos ayudara a ver que partes de nuestro cuerpo necesitan mas mimos y que musculaturas debemos reforzar. Y así con todos.

Emocionales

Los cuidados emocionales son aquellos que engloban nuestra salud mental y emocional.

Trabajar nuestra inteligencia emocional, ser conscientes de hasta que punto podemos llegar mentalmente, alejar a esas personas que nos hacen daño, pedir ayuda si la necesitamos, acercarnos a aquellos que nos escuchan de forma activa, llorar cuando estas triste, ser sinceros con nosotros mismos sobre quienes somos o necesitamos, …

Los autocuidados emocionales son muy amplios. Por ejemplo los físicos, dependen de las necesidades de cada persona y del momento en el que se encuentre.

Sociales

El ser humano es un animal gregario, lo que significa que nos gusta y necesitamos estar con otros humanos. Esto a algunas personas les horroriza, no han encontrado personas con las que se sientan a gusto, pero no significa que sea misión imposible.

Alejarse de esos familiares tóxicos que no dejan de cuestionarte todo, decirle adiós a ese amigo que disfruta humillándote, tener en cuenta la calidad de las relaciones en lugar de la cantidad.

Incluso no salir con tus amigos cuando no te apetece puede considerarse un autocuidado social. No estas obligado a tener ganas de sociabilizar todo el tiempo.

Sexuales

Cada vez menos, pero sigue sucediendo, las personas se culpan por sus necesidades sexuales. Ya sean de orientación sexual, gusto por ciertas prácticas sexuales poco convencionales o incluso por masturbarse.

En la sexualidad la normalidad la marca cada persona y nadie de tu entorno, ni la sociedad como conjunto, puede juzgarte por ello.

Mastúrbate cuando te apetezca, disfruta de tus fantasías, mantén relaciones sexuales en la primera cita si es lo que quieres o no tengas sexo con nadie nunca si no quieres.

Utiliza protección, cuida tus genitales, conoce tu placer y cómo influye en tu cuerpo y en tu día a día.

Disfruta y sé libre.

Económicos

Estos últimos muchas veces ni se plantean como autocuidados.

Vivimos en una sociedad capitalista nos guste o no, lo que se traduce en que necesitamos dinero para poder llevar a cabo algunos autocuidados.

Imaginemos que vives en un entorno nocivo, ya sea de pareja o familiar. ¿Cómo vas a salir de ahí si no puedes pagarte una habitación por lo menos? ¿Y cómo sobrevives sin comida?

Cierto es que existen muchas asociaciones que pueden ayudarte a nivel económico, psicológico, alimenticio, etc. Pero un colchón económico es siempre una buena opción.

Pongamos un caso menos dramático. Una mala dentadura puede ocasionar desde problemas gástricos hasta falta de autoestima. El dentista no es barato.

Ante todo, ten en cuenta que solo tú sabes qué necesitas y solo tú puedes dártelo.

Si no sabes por donde empezar, acude a un  profesional para que te ayude.

Rebeca Rosell

Coach Sexual y de Pareja