Lubricantes

Mañana se estrena en mi programa de radio el primero de 2 programas dedicados a los lubricantes.

Hicimos una cata, mi invitada y yo, de todo tipo de lubricantes y los puntuábamos de 3 formas: tacto, olor y gusto.

Antes de explicaros cómo elegir el mejor lubricante para vuestros encuentros sexuales, me gustaría haceros una reflexión.

La gran mayoría tenían un sabor bastante desagradable lo que me lleva a una sola conclusión: si utilizas lubricante no puedes realizar sexo oral durante tus encuentros sexuales. ¿Es que acaso cuando inicias la penetración ya no llevas a cabo ninguna practica más? ¿Es que el inicio de la penetración es también el final del acto sexual?

Mi invitada y yo nos dimos cuenta de lo poco que se piensa en este pequeño detalle y cómo el sabor de un lubricante puede condicionar tus encuentros sexuales sin que seas del todo consciente.

Definitivamente vivimos nuestra vida sexual dentro de una caja en la que la penetración es el acto central de todo encuentro sexual satisfactorio y por culpa de eso nos estamos perdiendo todo un mundo de placeres.

Cómo elegir un buen lubricante

El lubricante es el mejor amigo del sexo

Para poder elegir el mejor lubricante posible hay que tener en cuenta varios aspectos:

  • Base: la base puede ser de silicona, agua, aceite mineral o vaselina. Los lubricantes con base de silicona son más densos y se deben lavar con agua y jabón. Son ideales para mujeres con sequedad vaginal. Nunca deben utilizarse con juguetes de silicona ya que pueden causar roturas del aparato. La gran ventaja es que son ideales para el sexo acuático ya que el agua no los eliminará. Por otro lado los lubricantes con base de agua son la mejor elección para utilizar con casi todo lo que quieras. El lado negativo sería que se van evaporando conforme la relación sexual va avanzando debido a su base y algunos tienen glicerinas de origen animal que no deberían ser usados en caso de cistitis. El lado más positivo es que son los más naturales y frescos. Los lubricantes con base oleosa son la mezcla perfecta entre la silicona y el agua, pero tienen un gran inconveniente: no se pueden utilizar con preservativo. Lo bueno es que son más versátiles que los otros lubricantes, ya que pueden ser usados para penetración anal, vaginal, masturbación o masajes eróticos.
  • Uso: no es lo mismo un lubricante para penetración vaginal que para penetración anal. Ten en cuenta que para la penetración anal es mejor utilizar lubricantes a base de agua o silicona. El ano no lubrica por sí mismo y la saliva no es una opción inteligente. También para la penetración anal recomiendo lubricantes que no adormezcan la zona.
  • Tipo de prácticas: como he mencionado antes en mi reflexión, los lubricantes suelen tener sabor a algo, así que si eres de los que disfruta del sexo oral de forma combinada con la penetración busca uno con base de agua y lo más natural posible. Cuanto menos químicos menos sabor. Piensa también si lo vas a usar solo para masturbarte con juguetería erótica o si lo quieres para también poder usarlo en tus relaciones íntimas.
  • Lubricante o gel: la diferencia principal entre un lubricante y un gel es que el lubricante solo lubrica, el gel trae sensaciones. Pueden ser de calor, hormigueo o fresco entre otras. Tened en cuenta que los lubricantes a base de aceite de cáñamo siempre traen sensaciones debido a que el cáñamo dilata los vasos sanguíneos.

A partir de aquí si tienes claro para qué lo quieres y cuáles son tus necesidades eróticas, es el momento de elegir pensando en la calidad de tus relaciones sexuales y el bienestar de tus genitales.

Así que aquí van unas recomendaciones:

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Si quieres mejorar tu vida sexual o de pareja pero no sabes por dónde empezar mándame un email.

Rebeca Rosell

Coach Sexual y de Pareja