Hoy os hablare de 4 cosas para que podáis mejorar vuestra vida sexual que no están directamente relacionadas con el sexo.

Desnudez

Ir desnuda/o por casa, dormir sin ropa y pasear por el baño después de la ducha. Para muchas personas estos pequeños actos de naturalidad y despreocupación son un problemón. El hecho de verse desnudas frente a un espejo ya puede suponer un drama.

Acostumbrarnos a nuestro desnudo, observarlo detenidamente y hacerse a él aunque sea poco a poco, puede ser el inicio de muchas cosas buenas. Mejorar tu autoestima, ayudarte a sentirte cómoda/o con tu cuerpo y, en última instancia y como consecuencia, mejorar tu vida sexual.

¿Cómo? En ocasiones nos cuesta disfrutar del momento porque estamos más preocupados pensando en que estará viendo la otra persona, cómo se me está viendo el cuerpo en X postura y un largo etc.

Al acostumbrarnos y aprender no solo a ver nuestro cuerpo, sino sentirlo como nuestro y amarlo, nos libera de esas preocupaciones. No de un plumazo, pero sí de forma constante. Cuando nada invade tu cabeza, esta se centra en sentir y expandir tu placer por todo tu cuerpo.

Mente vacía es mente gozosa.

Además, la desnudez tiene efectos positivos en el funcionamiento de nuestro cuerpo tales como:

  • te ayuda a dormir mejor
  • el cuerpo descansa de forma más eficiente
  • regulas tu temperatura corporal mejor
  • ayuda a reducir el estrés y la ansiedad
  • mejora la comunicación no verbal y, sorprendentemente, un largo etc.

Nutrir el cuerpo

No me refiero a comer mucho o comer poco. Me refiero a ingerir alimentos siendo conscientes de cómo esos alimentos nutrirán tu cuerpo.

Cuando hablamos de comida, por desgracia, solemos hablar de dietas. Dietas milagro, dietas hipocalóricas, dietas, dietas, dietas, pero no hablamos de nutrición.

Un cuerpo bien nutrido es un cuerpo que funciona mejor. El alcohol, las grasas malas (porque las hay muy buenas), los azúcares refinados (no los de la fruta o la verdura), cereales durante ciertas fases del ciclo menstrual, comer a horas extrañas o no comer, son algunos de los principales errores al nutrir el cuerpo.

No todos los cuerpos necesitan lo mismo. No es lo mismo una mujer de 30 años deportista que trabaja en una oficina, que un hombre de su misma edad que no se mueve del sofá y trabaja como repartidor, y no hablemos si empezamos a subir o bajar edades.

Si esperabas una lista de alimentos afrodisíacos ahí va una noticia: no existen. Ningún alimento por el simple hecho de ser ingerido va a mejorar tus niveles de libido. De hecho, como pasa con otras cosas, es el efecto placebo lo que aumenta tu libido, no el alimento. Si que hay ciertos alimentos que pueden mejorar o empeorar el sabor de tus flujos genitales, pero ninguno te dará poder sexual o aumentara tu libido.

Así que busca información, come equilibrado y variado según tus necesidades, disfruta de la comida y llévate bien con ella.

Un buen entorno laboral

Aunque no es un hábito propiamente dicho, me duele ver a personas que mantienen un puesto de trabajo en un entorno hostil (teniendo posibilidad de cambiar de trabajo) porque cobran más. Está muy bien ganar más dinero, pero si eso se va a traducir en no poder disfrutarlo, en llegar a casa frustrado todos los días, etc. quizás es momento de reevaluar tus prioridades.

Uno no tiene ganas de marcha ni la va a disfrutar igual cuando se pasa el día batallando en el trabajo.

Si no tienes opción de cambiar de trabajo, no te preocupes. Puedes aprender a dejar las preocupaciones fuera de tu vida íntima.

En cualquier caso, tanto buscar otro trabajo, como aprender a dejar los problemas laborales fuera del hogar mejoran no solo tu calidad de vida, sino también tu vida sexual. Como ya he dicho antes: mente vacía es mente gozosa.

Comunicación eficaz y asertiva

Cuando hablamos de comunicación todos pensamos en la forma en la que hablamos y nos hablan. Algo crucial en cualquier tipo de relación.

Nos enseñan a hablar, eso está claro, pero no nos enseñan a comunicarnos.

Cuando alguien no nos entiende le echamos la culpa al otro y es nuestra. Somos nosotros los que nos tenemos que hacer entender. Y ahí se mete la asertividad: entender la forma de comunicar del otro para hacernos entender.

Muy útil en cualquier aspecto de nuestras vidas y, como no, en nuestra vida sexual.

Mejorar nuestro estilo comunicativo, añadiendo la asertividad como base principal, nos ahorrará muchos malentendidos y dolores de cabeza.

No es lo mismo “me lo has hecho mal y no me he corrido” que “mejor házmelo así que lo disfruto más”.

Si quieres mejorar tu vida sexual o de pareja pero no sabes por donde empezar mándame un email.

Rebeca Rosell

Coach Sexual y de Pareja

Rebeca Rosell

Coach Sexual y de Pareja