¿Eres de los que no se divorcia por los hijos?

Plantéate cuantas parejas conoces que ponen a sus hijos como excusa.

Los utilizan para no tener que admitir que no rompen sus relaciones porque tienen miedo a la soledad, a empezar una nueva vida o por vergüenza a sentir que han fracasado.

Pocas veces nos paramos a pensar en cómo una relación, que claramente no funciona, puede afectar realmente a los hijos.

¿Qué les enseño a mis hijos?

Los niños aprenden por imitación.

Tu emites sonidos, ellos los imitan y empiezan a hablar. Les enseñas cosas que hay que hacer y cosas que no. Pero si sueltas un taco, por mucho que les digas que no se dice, lo dirán en todas partes.

Los niños quieren jugar a lo que sus progenitores hacen: fingen que trabajan y que hacen las tareas del hogar, por ejemplo. Se sientan como tú te sientas y nos decimos que “de tal palo tal astilla”.

Los niños imitan a sus progenitores en todo y las relaciones no son una excepción. Un maltratador posiblemente lo ha vivido en su casa. Las personas que crecen en ambientes violentos tienden a ser violentos.

Crecer viendo a tus padres ignorándose o peleando continuamente les creará una idea errónea de cómo debe ser una relación sana y repetirán esos mismos patrones.

En la mayoría de los casos acaba llegando el divorcio y…no son divorcios agradables. Entonces empiezan las guerras en las que los menores son los únicos afectados. Pero es lo más lógico: si no han sabido poner fin de una forma civilizada cuando ya no quedaba amor o respeto, ¿cómo van a ser capaces de practicar la coparentalidad poniendo las necesidades de sus hijos por delante? ¿Eres de los que no se divorcia por los hijos?

¿Qué hacer cuando hay amor, pero la relación no funciona?

Buscar ayuda.

Si habéis llegado al punto en el que os queréis pero la relación no funciona, lo más lógico es buscar ayuda. Está claro que solos no habéis sido capaces de solucionar vuestros problemas y no tiene por qué acabar en divorcio.

Algunas parejas, después de aprender a resolver sus conflictos, a recuperar la pasión y a tener tiempo de calidad, recuperan una relación que echaban de menos. Incluso puede que sea muchísimo mejor que antes.

Un profesional os ayudara a entenderos y comunicaros de forma efectiva.

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¿Qué puede llevarnos al divorcio?

Si la relación no funciona por culpa de la violencia corre. No aguantes ni un minuto más.

  1. La infidelidad

Las infidelidades suelen ser una causa común. Casi el 40% de la población sabe que le han sido infiel al menos una vez. No todas las infidelidades son iguales ni tienen una misma base, pero la culpa jamás es del engañado, sino del que engaña. Pero ya exploraremos las infidelidades más adelante.

2. “La relación ya no es como antes”

Una frase bastante recurrente. Es normal que las relaciones cambien a lo largo de los años, lo contrario sería preocupante.

En algunas ocasiones las personas acaban dirigiéndose hacia caminos diferentes y no pasa nada. Si la vida nos lleva por caminos distintos, no nos obliguemos a estar juntos y aprendamos a llevarnos bien.

3. Las relaciones tóxicas con la familia política

Te casas o te juntas con tu pareja, no con su familia. En este caso una de las dos partes tiene una relación no sana con su familia y eso acaba repercutiendo en la relación.

Si la persona que tiene esa relación poco sana con su familia no es capaz de ponerle fin, y la otra persona no quiere terminar la relación, se recomienda buscar un profesional que ayude a entender el por qué de esa relación con la familia y cómo mantenerla al margen de la relación de pareja.

Si no se quiere buscar una solución o no se es capaz de ver el problema, dejar la relación sería la solución para el perjudicado.

Si sufres maltrato llama ya al 016. También puedes visitar la web violenciadegenero.igualdad

Los motivos de divorcio pueden ser muchos más. En caso de que no existiese una solución al problema, dejar la relación no debería ser algo negativo, sino una oportunidad para seguir creciendo por separado.

Rebeca Rosell

Coach Sexual y de Pareja