Todos contra la homofobia, transfobia, bifobia

El 17 de mayo se celebra el día contra la homofobia, transfobia, bifobia y se debería añadir cualquier otra fobia de índole sexual.

Algunos pensarán que, al igual que el «Día del Orgullo», no sirve de mucho porque hemos avanzado mucho y sobre el papel así lo parece.

Hablemos primero a nivel global. Actualmente existen 72 países que castigan y penalizan la homosexualidad y la transexualidad. De todos estos, 38 países imponen penas de cárcel o castigos físicos. Otros 8 países lo castigan con la muerte. Su última incorporación ha sido Irán. Lo curioso de Irán es que se castiga la homosexualidad pero no la transexualidad; esto está llevando a muchos homosexuales a someterse a cambios completos de género por miedo a ser condenados a muerte.

Aunque en el resto de países no se castigue, muchos sufren el acoso y el rechazo social de forma diaria en entornos que deberían considerarse seguros como el colegio, sus propias casas o el trabajo.

Todos contra la homofobia

España es el noveno mejor país del mundo para la diversidad sexual y aún así, lamentablemente, la palabra «maricón» se sigue utilizando como insulto, las lesbianas son cosificadas como objeto sexual heterosexual y los bisexuales siguen combatiendo contra el típico “es solo una fase” o “eso es que no quieres decir que eres homosexual”. Como vemos, la homofobia sigue estando presente en la sociedad.

Los transexuales no se libran tampoco: son la comunidad con más suicidios y depresión, los que sufren más agresiones y los que desgraciadamente menos denuncian. Eso sí, cada año la prostitución transexual crece y crece.

Si indagamos en nuestro pasado, descubriremos que España tuvo un campo de concentración homosexual. Se situaba en Tefía, Fuerteventura, y es el único lugar del país con un monumento dedicado al colectivo lgtbiq+, para todos los que sufrieron represalias durante la dictadura.

Los intersexuales que nacen en España son sometidos a cirugías de “normalización”. La gente desconoce la intersexualidad en un país donde cada año nacen 250 personas que deben decidir en 72 horas (sus padres deciden) a qué género van a pertenecer (niño o niña) y de qué color les vestirán.

En nuestra sociedad hipersexualizada, los asexuales se consideran bichos raros, los andróginos hacen que a muchos les estalle la cabeza y los agénero no son comprendidos por casi nadie. Nuestra falta de educación sexual, emocional y en diversidad hace que cualquier cosa que se salga de lo “normal” sea difícil de comprender y cause miedo, lo que da lugar a las fobias. Con más educación quizás perderían el miedo.

Lo más triste es que dentro de una comunidad que ha sido represaliada, rechazada, insultada y catalogada como una enfermedad mental, tenga discriminación dentro. Nos encontramos por ejemplo con:

  • La plumofobia
  • Homofobia
  • El rechazo de las mujeres lesbianas masculinizadas
  • Los hombres gais afeminados

¿No tenéis suficiente con una sociedad que discrimina, que encima os discrimináis entre vosotros?

homofobia, transfobia y bifobia

Pero no todo es malo…

Actualmente existen 22 países en los que el matrimonio igualitario es una realidad y otros 28 que admiten una unión civil similar al matrimonio pero con distinto nombre. 26 países permiten adoptar y otros 27 si es hijo o hija de uno de los miembros de la pareja.

Hay 9 países, entre ellos España, donde se penaliza la discriminación por motivos sexuales. Por desgracia solo hay 3 países, Brasil, Ecuador y Malta, que prohíben las terapias de reconversión.

La intersexualidad es denominada como tercer género en Canadá y nueva Zelanda, próximamente también en Alemania. Algunos países te permiten ponerlo en el DNI o el pasaporte, pero no en la partida de nacimiento. Los que lo han conseguido cuentan que es un trabajo perseverante.

En España, en el 2005 se legalizó el matrimonio igualitario e incluso algunos miembros de la iglesia reivindicaron que Dios amaba a todos sin importar su orientación sexual. Por desgracia la mayoría siguen enfrascados en la familia tradicional y en “curar” la homosexualidad… muy poco cristiano todo.

Cada vez más padres deciden no imponer un género a sus hijos intersexuales y cada vez más gente comprende que los bisexuales son capaces de amar a personas de ambos sexos. La gente se levanta contra las injusticias y por ejemplo «Hazte oír» es rechazado por muchos. Sus autobuses acaban siendo retirados por ley y por la sociedad.

Estamos en el buen camino aunque aún nos queda mucho recorrido. Espero vivir el día en que… con quién te acuestes o no, con quién decidas vivir y a quién decidas amar, nos importe tan poco como el color de pelo o la marca de unas zapatillas.

HASTA ENTONCES SEGUIREMOS COMBATIENDO EL ODIO CON AMOR